Como una media luna en equilibrio, este bolso refleja armonía entre forma y función.
El capim dourado se dispone en líneas precisas que refuerzan su estructura, aportando una sensación de orden y sofisticación.
Su cierre firme y su silueta definida elevan la pieza hacia un lenguaje más arquitectónico y refinado.
Equilibrio perfecto entre suavidad y estructura. Elegancia en su forma más pura.
Como toda biojoya auténtica, evita la humedad prolongada y permite que el sol reactive su luz natural.